Los daños económicos son los recibos. Cada visita, estudio, terapia y receta; la cirugía que su médico proyecta; los turnos que perdió y — más grande, y rutinariamente no reclamado — la capacidad de trabajo que un límite permanente le quita a un oficio de bodega o de volante. La reparación o pérdida del vehículo, la silla del bebé, la renta, la grúa. Si le costó dinero por el choque, va en la lista.
Aquí la lista trae renglones extra. Cuando la lesión es seria, la atención se va de Fontana — el Kaiser estabiliza y el Arrowhead Regional recibe, bajando la 10 hacia Colton. Después vienen meses de citas de seguimiento fuera de la ciudad. El kilometraje, el estacionamiento, las horas de la familia — documentados, son daños. Sin documentar, son solo sus pérdidas.
Los daños no económicos son la mitad humana: el dolor, el insomnio, la ansiedad al volante, los papeles de la casa y del trabajo que la lesión se llevó. Un reclamo normal de choque no trae tope en California. Se valoran con la historia que cuentan sus expedientes y su gente — una razón más para tratarse consistente y contarle todo a sus médicos.
Los daños punitivos montan sobre la conducta — el conductor ebrio es el ejemplo clásico, y en Fontana el corredor de carreras ilegales es el otro. Más raros, gravables, y palanca real donde los hechos los sostienen.
El reclamo que presenta es la lista que construyó. Guarde todo, anote todo, y que alguien que conoce la lista completa revise la suya antes de firmar — gratis: (909) 347-8308.
También ayudamos a lesionados en: Centro de FontanaSur de FontanaHeritage